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Perversos narcisistas, ¿quiénes son?

En este artículo, nuestra psicóloga sanitaria, sexóloga y terapeuta EMDR especialista Lola Sánchez te explica en qué consisten las personas perverso narcisistas, y demás aspectos de interés sobre estas.

Los perversos narcisistas son personas egoístas, ególatras, carentes de empatía como tal, más bien, sólo pueden reconocer carencias y actitudes en el otro para manipularlo y conseguir su beneficio propio, la satisfacción de sus deseos y necesidades.

Cada vez más este tipo de trastorno es estudiado por psiquiatras y psicólogos. Fue el psiquiatra y psicoanalista Paul-Claude Racamier quien en 1986 hizo una noción teorizada de esta patología relacional, consistente en obtener sobrevaloración y placer a través de de la manipulación y el “dolor del otro”. Gérard Bayle retoma el concepto para explicar los procesos perversos en familias y grupos. Según Eiguer, estos individuos atacan la confianza, autoestima y el amor propio de los otros, haciéndoles creer que son ellos quienes solicitan el vínculo irremplazable con el perverso.

10 claves para reconocer a una persona perversa narcisista

(¡Ojo! No tienen que cumplir todas las características…)

  1. Son perversos, como su propio nombre indica. Utilizan el ataque a modo de defensa, usando “tu punto débil”, haciéndote sentir culpable y mal para manipularte.
  2. No sienten culpa, consideran a las personas como objetos a utilizar y sólo les preocupa la imagen que dan al resto. Niegan el conflicto y lo hacen inexistente, haciendo responsable a la víctima, neutralizándola y despojándola de credibilidad.
  3. Susceptibles a la crítica, nunca hacen nada mal y si se lo reprochas, reaccionará con la ira para que sientas miedo y no les cuestiones.
  4. Pretenden brillar siempre por encima de ti, sus logros son más importantes y los tuyos, junto con tus necesidades, no importan. O exageran tus dificultades y se burlan de ellas para sentirse por encima.
  5. Tienen habilidades sociales, don de palabra, caen bien, embaucan y encandilan con detalles, afecto.
  6. Son confusos, ambiguos. Mezclan palabras afectuosas con hechos que no tienen nada que ver. 
  7. Utilizan la falta de comunicación, la confusión en el propio mensaje con respuestas poco directas y vagas, niegan lo dicho o no terminan las frases y tipo: “ya lo vemos, quizás, no es seguro” para eludir el compromiso. Además, según Marie-France Hirigoyen, al no hablar ni ser directos proyectan una imagen de sabiduría o grandeza.
  8. Usan la mentira, no directa; la agresión es tan sutil, a veces silenciosa, mediante insinuaciones, alusiones para que no puedas ni detectar el origen de la misma, ni cuándo ni quién la comenzó, convenciéndote de que eres tú quien agrede y quien tiene el problema, estás loco/a, eres el malo/a (Gaslighting).
  9. Utilizan mucho el castigo y el Ghosting. Dejan de ofrecerte cariño, de hablarte durante días o desaparecen.
  10. Buscan unos perfiles muy específicos a los que manipular: buenas personas, con alta sensibilidad y empatía. Las personas que caen en estas redes del PN suelen tener cierto miedo a la soledad, herida del abandono, dependencia emocional. También pueden ser personas inteligentes que acceden a intentar comprender esa confusión.

¿Cómo seduce el perverso narcisista?

Se desarrollan dos fases en este tipo de acoso:

  • Seducción

Puede durar años. En ella se prepara y se desestabiliza a la víctima, lo que Racamier llamaba “privación del seso”, donde ésta pierde la confianza en sí misma, mediante la dominación e influencia que ejerce, manteniendo a su víctima en estado de dependencia y sumisión. El PN intenta fascinar sin ser descubierto, manipulando y falseando las apariencias. En el caso de parejas, es intensa, una bomba de amor (Love Bombing). La persona quedará enganchada a lo que sintió que le ofrecía al inicio de la relación.

  • Violencia

En esta fase se empieza a devaluar, anular, discriminar al otro, mediante humillación, quejas, críticas, castigos silenciosos, invisibles, ausencia. Finalmente se produce el descarte de la víctima. Actos que pretenden marcar al otro. La violencia perversa no deja heridas ni marcas físicas, es indirecta, sí daños psicológicos posiblemente de por vida, y más si es repetición intencionada, frecuente e invisible.

 Si detectas muchas de estas características, el lenguaje verbal, no verbal, te sientes mal, confuso/a, devastado/a por algo que identificas similar, es hora de que dejes de aislarte, coméntaselo a tus familiares, amigos, y empieza tu terapia… 

Podemos ayudarte, acude a nuestro gabinete Nuevamente Psicólogos Málaga para guiarte en el proceso psicoterapéutico, con el que dejar la relación, desapegarte de este tipo de individuo que nunca sana, comprender lo sucedido y recuperar la autoestima que te destruyó el PN. 

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