En este momento estás viendo Importancia de la preparación psicológica para la maternidad

Importancia de la preparación psicológica para la maternidad

¿Qué implica decidir ser madre?

Cuando una mujer decide que quiere ser madre, entra en juego una serie de toma de decisiones que van a conllevar un cambio en distintos niveles.

Consideramos siempre que es un proyecto que se vive con ilusión, pero no podemos pasar por alto la parte que supone también miedo e incertidumbre hacia esos cambios

Desde el punto de vista psicológico, una mujer que decide ser madre va a pasar por un proceso de cambio a nivel físico, social y emocional.

Desde el primer momento en que decide prepararse para este cambio, la mujer modifica a nivel de pensamientos y  de conducta, dirigiéndose hacia un proceso de adaptación para cubrir las necesidades del bebé y para asegurar su supervivencia.

¿En qué consiste el duelo por la perdida de identidad en la maternidad?

No podemos pasar por alto uno de los procesos psicológicos más importantes que se dan en esta etapa y que socialmente no siempre es apoyado. El proceso de duelo o de pérdida de identidad es sin duda uno de los periodos más difíciles en esta etapa.

Considerar un antes y un después en los cambios del estilo de vida que supone ser madre da como resultado etapas muy complejas que, si no se abordan, pueden derivar en problemas más complejos relacionados con trastornos de ansiedad o de estado de ánimo

La madre necesita realizar cambios constantes en sus ritmos de vida para adaptarse a la demanda que necesita el bebé en todo momento. Cambios tanto referentes a la salud física y emocional en la relación con el bebé, cambios a nivel laboral, familiar e incluso en la relación de pareja. Lamentablemente, en muchas ocasiones, estos cambios no se gestionan bien dando lugar al abandono de su identidad como persona.

Influencia del contexto social en la maternidad

Por desgracia, estas consecuencias vienen muy respaldadas por un ámbito social en el que convierte a la mujer en una figura que puede con todo, que “no debe quejarse” porque ser madre es “algo maravilloso” y que además, si lo hace, se le etiquetará de mala madre. Esto tiene como consecuencia que muchas mujeres no expresen el malestar que sienten en este proceso de transición, ni hablen de sus miedos porque la emoción de la culpa es lo primero que deriva de sus pensamientos.

Abordaje en terapia para la preparación a la maternidad

El apoyo en terapia se realiza incluso desde el momento en que la mujer toma la decisión de ser madre. Cada mujer puede necesitar apoyo en un momento distinto, aunque el hecho de una preparación para la maternidad en las primeras fases, hace que la madre cuente con una serie de herramientas en situaciones en las que le pueda costar tomar decisiones, manejar emociones por ejemplo de miedo o culpa o ser conscientes de por qué les están apareciendo una serie de pensamientos y de cómo manejarlos. Además, trabajar desde el autocuidado es fundamental para ayudar en esa pérdida de identidad consigo misma en la maternidad. 

Algunas de las preguntas que más aparecen en consulta una vez que la mujer es madre son:

  • ¿Por qué me siento tan mal cuando debería ser feliz por tener a mi hijo?
  • ¿Significa esto que no le quiero?
  • ¿Será que no soy una buena mujer o una buena madre?

Esto ocurre porque nos han educado y transmitido este concepto desde hace muchas generaciones. El hecho de que una mujer se sienta realizada cuando sea madre, asume que cuando esto se cumpla, va a tener la felicidad absoluta.

Cuando se comprueba que no es así, la sensación de fracaso, frustración y culpa les conlleva a tener niveles altísimos de ansiedad.

Desde la terapia, se hace un trabajo centrado sobre todo en recuperar la identidad de la mujer siendo compatible con los cambios que se producen dentro de la nueva etapa de maternidad. Es decir, se trabaja desde la aceptación al cambio en base a una preparación psicológica para hacer frente a esos momentos en los que necesitará parar y ser consciente de cómo manejar la emociones que van a surgir en cada situación.

Además, enseñarle a identificar los momentos en los que está siendo dirigida por pensamientos de miedo más que por su propia realidad.

Hay que trabajar desde el punto de vista de que para que una madre pueda cuidar de su hijo es necesario que tenga una buena relación con ella misma y por supuesto una buena salud mental y emocional

5/5 - (1 voto)

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.